Sobre nosotros
Nuestra Historia: El Corazón de Carlix
Un legado que nace entre brumas y tradiciones
Todo comenzó en los paisajes esmeralda de La Gomera, una de las islas más bellas del archipiélago canario. En el barrio de Las Rosas, dentro de la pintoresca villa de Agulo, mis abuelos, Carmen y Félix, crecieron rodeados de un entorno natural privilegiado. Fue allí, entre senderos y monteverde, donde mi abuela Carmen desarrolló una conexión profunda con la tierra, descubriendo los secretos y las propiedades curativas que la flora local ofrecía a la medicina natural.
El nacimiento de un nombre, la unión de dos vidas
Años más tarde, el destino llevó a mis abuelos a Tenerife, donde transcurrió el resto de sus vidas. Sin embargo, la esencia de lo natural siempre los acompañó. En 1990, esa herencia familiar tomó forma en nuestro producto estrella: “Carlix”. Su nombre no es casualidad; es un tributo vivo a la unión de sus raíces: “Car” por Carmen y “Lix” por Félix.
"Como decía mi abuela": De un regalo a una misión
La historia de “Como decía mi abuela CARLIX by Ana Brito” es también la historia de una vocación temprana. Con apenas doce años, recibí de manos de mi abuela Carmen un estuche de manicura y pedicura antiguo. Ella ya veía en mí ese interés por el cuidado de los demás.
Doña Carmen era una mujer entrañable y sociable, muy querida por sus vecinos en Tenerife. Pero con el tiempo, su salud se volvió frágil debido a la diabetes, lo que limitó su movilidad y afectó gravemente la salud de sus pies. Padeció afecciones dolorosas como uñas encarnadas, hongos y engrosamientos que sufría en silencio.
El valor de lo natural frente a lo convencional
Tras intentar innumerables tratamientos médicos convencionales, tanto tópicos como orales, sin obtener resultados positivos, mi abuela decidió confiar en su propia sabiduría. Basándose en sus conocimientos sobre los efectos curativos de las plantas, dedicó más de un año a la maceración artesanal de distintas especies naturales.
Esa fórmula, nacida de la necesidad y del amor por la tierra, es la base de lo que hoy ofrecemos. En Carlix, no solo vendemos un tratamiento; compartimos un pedacito de nuestra historia familiar y el poder transformador de la naturaleza aplicado al bienestar.